Kundalini… Ustedes probablemente ya oyeron alguna vez esta palabra. En realidad, para la gente que lleva una vida ordinaria en la sociedad esta palabra quizás sea totalmente ajena.
Pero hay un mundo donde la primera palabra, con la que uno se encuentra, es justamente “Kundalini”, y es muy importante. Por eso yo ahora quisiera contarles acerca del Kundalini y su mundo. Ustedes probablemente se asombrarán: ¿Acaso existe realmente algo semejante en este mundo?
Sin embargo, tales fenómenos existen en efecto dentro y alrededor de ustedes. Desde el pasado sin comienzo éstos no han cambiado y no cambiarán jamás, puesto que esto es la única verdad en nuestro mundo, creado por las ilusiones y los reflejos. Cuando el cuerpo, los pensamientos y el cuerpo etéreo (espiritual) del hombre se subliman hasta un estado transparente y puro, la Verdad se descubre manifestándose en la mezcla caótica de los fenómenos de nuestro mundo. Los hombres que pudieron encontrarse con esta Verdad, se sumergirán sin duda en una felicidad eterna.
¡Lo he encontrado!
Yo pude encontrar el camino que lleva a esto. Desde luego, esto no fue fácil. Después de ocho años de los esfuerzos incesantes yo por fin lo encontré. Probablemente yo soy el único en Japón (y tal vez en todo el mundo) quien conoce este camino. Generalmente tales cosas mantienen en secreto. Pero yo no soy así.
Quiero que en este mundo haya muchas personas felices, quiero que el número de ellos sea aún mayor, aunque sea por una persona. Precisamente para poner esto al alcance de todos tomé la pluma.
Y una cosa más, casi me olvido.Antes que empiece, es necesario que les pregunte una cosa: “¿Ustedes son felices ahora, o en su vida tienen lugar dudas y inquietudes?” Aquéllos que tomaron en las manos mi libro me tendrán que disculpar por esta pregunta: la hago porque este libro posee un poder que es capaz de cambiar radicalmente la vida de quien lo lea. Yo quisiera que lo lean las personas que no están satisfechas consigo o con su vida. Quisiera que ustedes conozcan sin falta lo que es la verdadera felicidad. Pero si ustedes ahora al contrario son felices, pienso que no tienen que leer el libro. Porque después de leerlo a ustedes dejarán de satisfacer la felicidad habitual y la realidad circundante.