Los Mandamientos

Los Mandamientos que tienen que observar los practicantes laicos.

(2) El sentido de la observación de los mandamientos.


No observar los mandamientos trae consecuencias terribles. Pero sería mejor observarlos con una disposición más positiva y no por tener miedo. Ahora veamos este problema bajo el siguiente punto de vista: “¿Por qué es indispensable observar los mandamientos?”

Las reglas que determinan la orientación de las acciones del cuerpo, habla y pensamientos.


“El motivo por el cual es necesario observar los mandamientos consiste en que éstos dirigen las acciones del cuerpo o del habla en una misma dirección y cortan la información contaminada. Gracias a esto se hace posible crear orientaciones únicas para múltiples factores de la conciencia.”


Un medio para evitar caer en un estado diabólico.

“El Vencedor en la Verdad Sakiamuni, a quien le rindo mucho respeto, decía que existe un mundo de tres mil facetas. Y nosotros vivimos sólo en una parte de uno de ellos. No obstante, mi alrededor hay muchas almas que han entrado a los cuerpos astrales. Y los mundos que ellos visitan se distinguen dependiendo de las impresiones inherentes de cada uno y del karma de las vidas pasadas. Existen mundos de otras dimensiones, de los más bellos hasta los más horribles. Y como fue dicho antes, en el peor caso nos encontraremos en un estado diabólico, en un mundo diabólico. Pero ese mundo diabólico – es sólo nuestra alma. Es por eso, para que ustedes no caigan en tal mundo, que existen los Mandamientos.”


La creación de condiciones con las que sería fácil realizar el corte.

“A propósito, ¿para qué fueron constituidos los mandamientos – sean los mandamientos del Theravada o Mahayana? Éstos fueron constituidos para que sea más fácil obtener el corte de los objetos de los Siete Tipos y Treinta y Siete Elementos de la Liberación, Cuatro Temas de la Fijación de la Memoria, Cinco Lazos que atan a los Mundos Inferiores y Cinco Lazos que atan a los Mundos Superiores.


Como prueba de esto puede servir lo siguiente: al mirar el código de las reglas que existió en aquel tiempo, vemos que para los primeros monjes eminentes los mandamientos prácticamente no estaban establecidos, porque los discípulos del primer período practicaban bien, entraban en el samadhi, obtenían sabiduría, alcanzaban la Liberación, obtenían la Detallada Visión de la Liberación.


No obstante, incluso en los tiempos del Sabio Divino del linaje Sakia, con el transcurso del tiempo, los deseos mundanos de los discípulos iban aumentando y ellos se apegaban más y más a las Cinco Acumulaciones. En resumen, el número de los discípulos que practicaban, y como resultado entraban en el samadhi, obtenían sabiduría, alcanzaban la Liberación, obtenían la Detallada Visión de la Liberación – su número se redujo. Por la reducción del número de tales discípulos fueron establecidos más mandamientos.”


La purificación del cuerpo, habla y pensamiento.

“¿Qué hay que hacer para aniquilar los Seis Elementos de los Sentidos y Sus Objetos? Para eso hay que aniquilar los Elementos del Alma y la Forma-Apariencia. Para aniquilar los Elementos del Alma y la Forma-Apariencia hay que aniquilar la Distinción. Para aniquilar la Distinción hay que aniquilar la Experiencia Adquirida. La aniquilación de la Experiencia Adquirida – no es solamente su detención, sino llevarla a un estado máximamente puro. Y lo que sale a la escena en este caso es el Santo Óctuplo Camino o los Diez Mandamientos.

Por ejemplo, los mandamientos “no matar”, “no robar”, “no cometer adulterio”, purifican las acciones del cuerpo. Asimismo los mandamientos “no mentir”, “no parlotear", “no causar enemistad entre personas”, “no hablar mal de alguien” – purifican el habla. Los mandamientos relacionados con la conciencia, a saber: “no permitir el surgimiento de odio y avidez” y “no negar la Verdad” – purifican la conciencia.”

La creación de las condiciones que favorecen a la meditación.

“Los Mandamientos debilitan los deseos mundanos y crean un estado del alma y un estado del cuerpo para un Samadhi más fácil. Y al contrario, la infracción de los Mandamientos poco a poco lleva a un estado tal, que el cuerpo y alma dejan de aspirar a las meditaciones.”


Los Mandamientos no son algo que nos limita, sino que son lo que crea condiciones en las cuales sería fácil practicar.
Y también los Mandamientos juegan un papel importante en el proceso del control de nuestro prana, o de energía vital.


La acumulación y sublimación del prana.

“De veras, ¿para qué hay que observar los Mandamientos? Hay que hacer esto para que el prana acumulado, o sea, acciones de virtud realizadas durante la práctica religiosa, o meritos obtenidos mediante donaciones, servicios voluntarios etc., sea sublimado hasta nivel siguiente. O sea, es una práctica para no permitir escapes del prana.”


Si no hubieran existido los Mandamientos.

“El que no hubieran existido los Mandamientos podría compararse con una pileta grande con un agujero en el fondo. Incluso si alguien la tratara de llenar con agua llamada “Meritos”, la pileta igualmente nunca se llenaría.”


El desplazamiento de energía al canal central.

“En nuestro cuerpo existen setenta y dos mil canales Nadi. Supongamos que uno quiere lograr que el prana de estos setenta y dos mil canales se dirija al canal central. En cada uno de los setenta y dos mil Nadi el prana se mueve debido a las correspondientes ideas fijas. Si es así, para poder mandar el prana al canal central es necesario obstaculizar la corriente del prana en cada canal particular. Obstaculizar la corriente del prana significa crear en la conciencia una especie de armazón. Y si se admite la entrada del prana sólo al canal central, entonces para esto existe un único modo, que es el control del prana mediante los mandamientos. He aquí para que existen determinadas reglas, en otras palabras, los Mandamientos.”


(3) ¿Qué son los Mandamientos?

Creo que ustedes ya entendieron suficientemente bien cuál es el sentido de la observación de los Mandamientos y por qué son imprescindibles. Pero vamos a ver un poco más qué se dice en las lecciones sobre los Mandamientos.

Los Mandamientos son su amparo.

“Para los creyentes laicos en nuestra organización también se predican los Diez Mandamientos, pero en realidad existen unos 300 – 400 Mandamientos. (…) Ellos pueden ser algo como barreras en una autopista, predestinados para que ustedes no se desvíen de su trayecto.”


Posibilidad de evitar las limitaciones por el karma.

“A primera vista parece que nosotros vivimos libremente en la vida diaria. Sin embargo, en realidad todos nosotros estamos sometidos a las limitaciones creadas por el karma. Y acciones que efectuamos siendo limitados por el karma, nos dan una libertad tras la cual hay solamente nuevos y nuevos sufrimientos.
Alma que quiere evitar estos sufrimientos, debe determinar exactamente los limites y vivir manteniéndose en ellos. He aquí lo que son los Mandamientos.”


La determinación del camino para la conversión en dioses.

“Se puede decir que los Mandamientos determinan nuestra tendencia o nuestro camino. Nosotros solemos pensar que podemos libremente elegir cómo vivir esta vida. Pero en realidad no es así. Para que sea más comprensible veamos la siguiente situación.
Tomamos como ejemplo a un oso. Imaginemos que él se prepara para una hibernación y tiene mucha hambre. Delante de él hay un río donde hay salmones. El oso naturalmente empezará a perseguir a un salmón sin vacilar, lo atrapará y comerá. Probablemente ustedes piensen: “El oso tenía hambre. Delante de él había un salmón. ¡Qué bien que el oso pudo atraparlo y comerlo!”
Pero si reflexionan más detalladamente sobre esto, entenderán que existen varias condiciones:
– el oso tenía hambre;
– el se preparaba para la hibernación y debía comer mucho;
– cerca había un río donde había salmones.


Nuestra experiencia se construye con una realización repetida de semejantes condiciones en la práctica. Debido a tal tendencia, para el oso la probabilidad de reencarnar de nuevo como oso en la vida siguiente aumenta.

Observar los Mandamientos significa, antes que nada, reflexionar sobre las cuestiones: ¿cuál es el estado de los dioses? ¿Cuál es el estado de sus conciencias? ¿Qué palabras dicen? ¿Qué acciones realizan? Ustedes analizan y luego afirman en sí estas cualidades una tras otra – así son los Mandamientos


Por ejemplo, las palabras de Dios poseen una fuerza grande. Sobre esto se habla también en la Biblia. Las palabras de Dios son una fuerza que realiza los fenómenos en este mundo. En otras palabras, la condición para que sus palabras también sean fuertes y se manifiesten en este mundo como las palabras de Dios, es la observación de los cuatro Mandamientos para el habla.


Por ejemplo, el Mandamiento “no mentir.” El Dios no miente. Por eso todas las predicciones se cumplen. “No parlotear”. Si Dios hubiera parloteado, este mundo sería inútil y vano, porque él es la manifestación de las palabras de Dios. “No hablar mal de los demás”. Si Dios hubiera hablado mal de los demás, él dejaría de ser Dios porque él esta predestinado a darnos la felicidad. Esto enteramente contradiría a su determinación. Dios no causa la enemistad entre las personas y no calumnia a los demás. Ya que Dios se alegra de nuestra concordia y desea felicidad a todos los seres vivos, él no va a calumniar a los demás y causar la enemistad entre las personas.


Si ustedes realizan estas cuatro prácticas, sus palabras podrán obtener fuerza, igual a la fuerza de las palabras de Dios.


Ahora he explicado los Mandamientos respecto a las palabras, pero para ustedes sin duda es necesario observar también los Mandamientos relacionados con las acciones del cuerpo y con el trabajo del alma. Esto es exactamente similar a la siguiente ley. Por ejemplo, si uno cada día come mucho helado, el cuerpo se priva de Elemento de Fuego y el Kundalini no se despertará. Si con el frío del helado ustedes eliminan el calor engendrado por la fuerza de los méritos tenazmente acumulados, su calor interior jamás será fuerte. Por eso, si ustedes realmente esperan despertar el Kundalini y reforzar el Tumo, no deben comer comida fría. En conformidad con semejantes principios existen todos los Mandamientos. En otras palabras, los Mandamientos son reglas que nos hacen ricos o convierten en los Vencedores en la Verdad.”


Los Mandamientos son lo que elimina los escapes de nuestra energía y dirige el trabajo del nuestro cuerpo, habla y pensamientos al mundo de los Dioses y a la Liberación.
A propósito, a los creyentes laicos se dan Cinco Mandamientos, pero los que aspiran a lograr la Liberación deben observar los Diez Mandamientos.


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